22 de julio                                                                                                               Muerte espiritual

«Consumir para nosotros es morir, y a veces de más de una manera.»

Texto Básico, p. 94

    Muchos llegamos a nuestra primera reunión sólo con la pequeña chispa de vida que nos quedaba. Esa chispa, nuestro espíritu, quiere sobrevivir. Narcóticos Anónimos alimenta ese espíritu. El amor de la confraternidad aviva esa chispa rápidamente y la convierte en llama. Con los Doce Pasos y el cariño de otros adictos en recuperación empezamos a florecer para convertirnos en los seres humanos plenos y vitales que nuestro Poder Superior quería que fuéramos. Comenzamos a disfrutar de la vida y a descubrir un sentido a nuestra existencia. Cada día que decidimos permanecer limpios, se revitaliza nuestro espíritu y crece nuestra relación con Dios. Nuestro espíritu se fortalece cada día que optamos por la vida manteniéndonos limpios.

    A pesar de que la nueva vida en recuperación es gratificante, la necesidad de consumir a veces puede resultar abrumadora. Cuando tenemos la impresión de que todo sale mal, quizás volver a consumir parezca la única salida. Pero si consumimos sabemos cuál será la consecuencia: la pérdida de nuestra espiritualidad cuidadosamente alimentada. Nos hemos adentrado demasiado en nuestro camino espiritual como para ofender a nuestro espíritu consumiendo. Apagar la llama espiritual que nos ha costado tanto trabajo volver a encender en nuestra recuperación, es un precio demasiado alto para drogarnos.

Sólo por hoy: Estoy agradecido de que mi espíritu sea fuerte y vital. Hoy, lo respetaré manteniéndome limpio.

v2015